Si bien Manhattan es famosa por su amplia oferta gastronómica los expertos aseguran que para comer los mejores platos vegetarianos hay que viajar a Chicago pues allí se encuentra The Chicago Diner, un restaurante vegetariano que ha ganado buena fama en el mundo entero transformándose en cita obligada para quienes se niegan a comer carne y pollo.

Si tenéis planificado un viaje a la gran manzana, podéis conectar los vuelos a Nueva York con uno a Chicago pues esta ciudad está relativamente cerca y podéis aprovechar la ocasión para recorrerla de norte a sur luego, por supuesto, de saborear las delicias varias que se ofrecen en The Chicago Diner.
De alguna forma, el restaurante destierra la idea de que la comida vegetariana es aburrida y repetitiva. Por el contrario, allí podéis saborear platos originales como el “Country Fried Steak” (filete de seitán empanado con salsa del país y puré de papas y vegetales), las Quesadillas de batata, el hesitan en lasca (similar al sándwich Reuben) o unos deliciosos burritos sin carne y con salsa Teriyaki.
El restaurante está situado en el centro de la ciudad y no es un restaurante de lujo sino un gran comedor en donde además de los platos individuales se ofrecen menús. Más allá de que es un lugar sencillo, no hay que dejar de visitarlo pues es una auténtica joya en lo que hace a sabores naturales y platos verdes.
Vía: Mi cocina vegetariana
Escrito por MJA |
21 de diciembre de 2010 |
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General.
Quizá sea porque hemos tomado conciencia de que no somos invencibles o porque sabemos que el planeta agoniza, nuestros cuerpos no lo resisten todo y es hora de tomar las armas y renovar algunas costumbres. Lo cierto es que, ya sea por moda o simple realismo, las nuevas tendencias siguen el camino de la salud. Y dentro de este marco la gastronomía ocupa un espacio de privilegio.
La era de la comida rápida comienza a quedar atrás y así es como cada vez hay más propuestas que giran en torno a la cocina saludable. Los restaurantes vegetarianos son la gran opción del momento, reductos que, lejos de otras épocas, no se limitan a unos pocos platos elaborados en forma sencilla sino verdaderas delicias que pueden competir cuerpo a cuerpo con cualquier plato de carne o pollo.

El secreto está en conocer la naturaleza de cada ingrediente para saber como combinarlos y así realzar sus sabores. Las especias, los condimentos y las hierbas ocupan un lugar privilegiado dentro de la cocina vegetariana pues son ellos los artífices de este camino que repara en lo esencial de cada producto. Zuchinis, tomates, zanahorias o berenjenas pueden tomar otro carisma si están bien combinados y ni hablar de las propuestas agridulces, las vinagretas que aceleran el corazón o los platos combinados con arroces o pasta.
El límite de la cocina vegetariana lo pone cada comensal porque la técnica y las recetas admiten múltiples formas. Las fronteras se borran cuando visitamos un reducto especializado en este tipo de gastronomía, uno de esos lugares que se nos revelan como verdaderas gemas debido a la calidad y variedad de platos. De simples restaurantes a maravillosos palacios de la cocina, incluso restaurantes de bodas para aquéllos que desean un festejo new-age, a tono con los tiempos que corren.
Para enriquecer el paladar, sólo hay que agudizar los sentidos y permitirnos ciertas experiencias que se anticipan como reveladoras. Y la clave para llegar a ellas es escuchar atentos a las recomendaciones para animarse a visitar esos nuevos lugares que, lejos de las tradiciones, se animan a transitar por esos mundos paralelos que nacen tras bastidores, entre ollas y sartenes.
Escrito por MJA |
26 de octubre de 2009 |
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